miércoles, 15 de octubre de 2008


¨... Caían unas pocas gotas que disolvieron en un instante el coro de testigos. Subiéndose el cuello de la canadiense, Oliveira metió la nariz en el viento frío y se puso a caminar sin rumbo. Estaba seguro de que el viejo no había sufrido viendo su cara casi plácida, más bien perpejla, mientras lo tendía en la camilla entre frases de aliento y cordiales 'Allez, pépère, c´est rien, ca!' del camillero, un pelirrojo que debía decirle lo mismo a todo el mundo. 'La incomunicacion total´,pensó Oliveira. 'No tanto que estemos solos, ya es sabido y no hay tu tía. Estar solo es definitivamente estar solo dentro de cierto plano en el que otras soledades podrían comunicarse con nosotros si la cosa fuese posible. Pero cualquier conflicto, un accidente callejero o una declaración de un hombre que quizá es una eminencia del sánscrito o de la física de los quanta, se convierte en un pépère para el camillero que solo asiste en un accidente. Edgar Poe metidio en una carretilla, Verlaine en manos de medicuchos, Nerval y Artud frente a los psiquiatras. ¿Qué podía saber Keats el galeno italiano que lo sangraba y lo mataba de hambre? Si hombres como ellos guardan silencio, como es lo más probable, los otros triunfan ciegamente, sin mala intención por supuesto, sin saber que ese operado, que ese tuberculoso, que ese herido desnudo en una cama está doblemente solo rodeado de seres que se mueven como detrás de un vidrio, desde otro tiempo...¨

(De Rayuela)


1 comentario:

dEbjEs dijo...

mary!

paso yo nena!

hermoso el blog..

t agrego a mis links..para pasarme más seguido.

Te kiero amiga!!

Bessito
jess